¡Las Sardinas Superpoderosas! (Receta española de Sardinas en escabeche)

Las Tapas españolas tienen algo conciliador y hermoso, esa capacidad de combinar ingredientes simples y económicos para hacer manjares. 

En nuestro país, durante décadas, la “sardina” fue considerada una comida de pobres. La gente arrugaba el ceño cuando oía: “pasta con sardinas” o “arepitas con sardina y mayonesa”. La bonanza petrolera nos mal acostumbró a comer otra clase de proteínas y la crisis económica nos ha obligado a colocar los pies sobre  la tierra. 

España, como otros países europeos que han atravesado Post-guerras, ostentan una gastronomía en la que se aprovechan todos los tipos de pescados y frutos del mar así como la gran variedad de animales de cría y cacería con todos sus cortes y órganos. 

Existen recetas maravillosas que incluyen hígado, mollejas,  riñones, panza, carrilleras, rabo, patas y orejas. Nada se desperdicia y de absolutamente cualquier corte o pieza del animal, se puede hacer un plato suntuoso y gourmet.

La sardina, sencilla, simple y ordinaria no escapa a ese destino. Frita. Rebosaba. Asada. Escabechada. A la vinagreta. De cualquier modo posible se convierte en una Diosa intensa y perfumada que al montarse sobre una pequeña rebanada de pan semi tostado y lubricado con aceite de oliva, logra coronarse como la reina de cualquier tapeo

 Foto @lamontelongo 

La Sardina no sólo es muy sabrosa sino que es rica en Omega 6 y 3; que promociona el éxito del Colesterol bueno y mete en cintura el colesterol malo. Su consumo habitual y consciente no sólo regula los niveles de colesterol tambien equilibran los trigliceridos y favorece la fluidez de la sagre. Tal vez en esa capacidad de favorecer el trabajo sanguíneo de transportar oxigeno a los órganos, radica la leyenda urbana que asegura curan la demencia y previenen el alzheimer.

Otro punto a su favor, previenen la aparición de arrugas  y atenúan las ya existentes, pues nutren las células de adentro hacia afuera. Comer sardinas, salmón o cualquier  pescado azul, es un potente antioxidante y desinflama los tejidos, rejuveneciendonos. Las sardinas son excelentes para mantener sano nuestro cerebro y repotenciar la memoria que tiende a perder tonicidad con el paso del tiempo (como el resto del cuerpo). 

La sardina es un Clupeido, prima hermana de las anchoas y los arenques. Es un pescadito maravilloso, de los llamados pescados azules o grasos. Por cada 100g de carne ostentan 10g de grasa, pero no es una grasa cualquiera, es grasa buena y poderosa capaz de servir como lubricante a las articulaciones y como un cardioprotector seguro, económico y natural. Es rica en Vitamina B, B1, B12, Ni ácida que favorecen el conteo y la producción de glóbulos rojos y la síntesis del material genético así como la producción de las hormonas sexuales,  por lo que a pesar de su aspecto poco agraciado y su olor definitorio y con cierta personalidad, muchas culturas milenarias y manuales sexuales las rótula como infalibles afrodisíacos. Los gastronomos y nutricionistas han reivindicado su nombre y ahora son llamadas Superfood .

Hay muchas razones de peso para darle a éste pescadito económico y corriente un puesto de honor en nuestra mesa… las sardinas merecen trato de sirenas.
Foto @lamontelongo 

RECETA DE SARDINAS EN ESCABECHE 

1KL de sardinas tan frescas que aún huelan a mar. Limpias, sin escamas y sin cabezas. Lavadas. Secadas. Salpimentadas. 

1/4 de taza de aceite (oliva, maíz, canola, soya)

1/2 de taza de vinagre + 1/4 taza de agua para bajarle pasión al vinagre.

5 dientes de ajo

2 cebollas blancas en julianas

1 pimentón terso y fresco, en julianas

3 hojas de laurel 

Romero 1/4 de cucharadita

Sal al gusto 

Pimienta recién molida (negra o tricolor)

1 ají picante. 1 guindilla. 1 cucharadita de Tabasco. O el picante de su elección. 

En una sartén teflonada colocamos la mitad del aceite y doramos las sardinas por tandas para evitar que se “sancochen” sin dorarse. Lo haremos a fuego medio alto. Y es vuelta y vuelta. Son delgadas y el riesgo a recocinarlas y que terminen pareciendo la suela de un zapato, es grande. Las vamos colocando en un recipiente de cristal, plano y largo; muy juntas para que quepan. Tapamos.

En el mismo sartén vertemos el aceite restante, cuando esté caliente agregamos los vegetales troceados, el laurel, romero, la guindilla o el picante elegido, sal, pimienta. Salteamos brevememente para incorporar agua y vinagre. Cuando rompa el hervor, bajamos el humor del fogón y lo obligamos a hablarnos a fuego lento por 15 minutos, los sabores se fundiran y confundiran y mermara el líquido.

Dejamos enfriar y cubrimos nuestras sardinas con la mezcla y dejamos marinar, al menos 24 horas antes de comerlas. Mientras más días lleve en la nevera, más sabrosas y gustosas. Utilicen siempre utensilios y recipientes muy limpios para alargar la vida de sus sardinas. Tampoco sean desesperados y metan los deditos en el frasco para sacarlas. Las dañarían rápidamente.

Variantes: 🐟pueden pasarlas por harina de trigo antes de freirlas 

🐟Pueden añadir zanahorias a los vegetales de la comparsa.

🐟Pueden darles un último hervor en la salsa por 3 minutos más.

 🐟Pueden agregar 1/2 cucharadita de Maizina a la salsa si les gusta espesita. Si las hacen con harina, ella hará el efecto espesante.

 Foto @lamontelongo 

Las sardinas son increíbles. Arriesguense y disfrutenlas. 

Foto @lamontelongo 

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